Borough Market
SouthwarkEl mercado gastronómico más famoso de Londres. Quesos artesanos, ostras al momento, pasteles, café y los mejores ingredientes de Reino Unido en un mercado cubierto del siglo XIII.


Comida, antigüedades, flores, vintage. Los mercados son el ADN cultural de Londres y la mejor forma de descubrir la ciudad a ritmo de barrio.
Mira el grid completo arriba y desplázate más abajo para leer cada mercado en detalle.
El mercado gastronómico más famoso de Londres. Quesos artesanos, ostras al momento, pasteles, café y los mejores ingredientes de Reino Unido en un mercado cubierto del siglo XIII.


Los sábados es el día grande: antigüedades, ropa vintage, vinilo, jugos y la marea humana subiendo y bajando una de las calles más fotografiadas de Londres.


Mercado alternativo con identidad propia: street food del mundo, ropa rebelde y los puestos junto al canal. La cara más joven y contracultural de Londres.


Mercado cubierto con artesanía local, antigüedades y comida de calidad. El ambiente es relajado y casi de pueblo, muy diferente al caos del centro.


Mercado victoriano de 1881 con techos pintados de granate y dorado. Famoso por aparecer como el Callejón Diagon en Harry Potter. Mejor visitar en hora de oficina.


Mercado del siglo XVII restaurado, con artesanía, vintage, comida internacional y eventos rotativos. El equilibrio perfecto entre histórico y contemporáneo. Antiguamente considerado un barrio, encaja mucho mejor como mercado: aquí lo que define el lugar son sus puestos.


Pequeño mercado de fin de semana bajo los arcos del ferrocarril. Comida artesanal, vinos naturales y mucho menos turístico que Borough. La gente de la zona viene aquí.


Domingos de 8 a 14h: la calle se llena de flores, plantas y vendedores gritando precios. Una de las experiencias más sensoriales del este de Londres.


Sábados de mercado en Hackney: comida, libros, ropa y un ambiente de domingo bohemio con familias jóvenes y muchas bicicletas.

Recomendaciones personalizadas, reservas y planificación completa de tu viaje a Londres.
Hablamos por Instagram →